Para
entender la Medicina Familiar, y su crecimiento, hay que saber su origen y es a
partir de la Medicina General.
La Medicina General tuvo su auge en el siglo XIX, en el que figuró el médico de
cabecera. Más tarde las clases media y alta demandaron una atención médica de
mejor calidad, por lo que a finales de dicho siglo surgieron las grandes
especialidades, con instrucción formal en las escuelas de medicina (de 1910 a
1930), marcando el detrimento de la medicina general (IMSS, 2013).
Los
avances en la ciencia y la tecnología llevaron al incremento de especialistas y
subespecialistas, predominando las habilidades técnicas enfocadas sólo en un
segmento del organismo por encima de los cuidados personales y el fomento de la
cultura de las acciones preventivas de los pacientes y su familia, lo cual
propició que la práctica de la medicina general se devaluara (IMSS, 2013).
Los
pacientes buscaban especialistas y subespecialistas, y la población de médicos
generales disminuía. Lo anterior dio origen a una revaloración de la medicina
general en Inglaterra, Australia, Canadá y EUA, con el propósito de encontrar
un especialista centrado en una atención integral al individuo. En 1950 se
formaron colegios y academias de medicina general, dedicados al desarrollo
académico de la disciplina (IMSS, 2013).
La
Medicina Familiar es una especialidad relativamente nueva, que surgió después de
la Segunda Guerra Mundial. Se formalizó como especialidad en la década de 1960
en países como Canadá, Inglaterra y EUA, en respuesta a la fragmentación de los
sistemas de salud y a una limitada práctica del médico general. Su propósito
era potenciar la formación de un especialista integral capaz de dar una
atención sin distinción de edad, sexo o condición socioeconómica (IMSS, 2013)..
En
1969 la Organización Mundial de la Salud, en un seminario sobre ciencias
sociales y de enseñanza de la medicina familiar, concluyó que en el proceso
salud–enfermedad participan factores psicológicos, sociales y culturales, que
es preciso que el médico conozca para poder mantener la salud del individuo y
de la sociedad. Fue entonces que se pasó de un enfoque de atención individualista
a uno más socializado, visualizando lo que más tarde el denominaría modelo
biopsicosocial (1977), pilar de la medicina familiar y modelo adoptado a nivel
mundial (IMSS, 2013).
México
fue el primer país en Latinoamérica en implantar la Medicina Familiar de manera
formal como especialidad. En 1971 se dio el origen de la formación de
especialistas de medicina familiar con el aval universitario de la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM).4
Hace 50
años, se fundó en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) el Departamento
de Medicina General/Familiar y Comunitaria, organizando un simposio
internacional para proyectar la misión, la visión y las políticas de la especialidad
(Rodríguez, Fernández, Mazón & Olvera; 2006).
No hay comentarios:
Publicar un comentario